Analizamos con Noelia Rodríguez de “delicalisten” aquellos cambios que pueden afectar la música en directo en nuestro país.

El 24 de junio el IBEX 35 sufría su mayor caída de la historia después de la noticia del Brexit. El descenso fue del 16% y la prima de riesgo se elevó a 194 puntos básicos. El alboroto que ha creado la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea se ha expandido a lo largo de todo el continente y ha sacudido los mercados mundiales, dejando una sensación de incertidumbre para el futuro de la UE y, por extensión, de los países integrantes.

Si bien el peso del país inglés en el escenario mundial no es suficientepara desestabilizar de forma extrema la economía global, tal como ilustra y reúne la publicación Quartz en “After Brexit, everything is low“, la salida de GB parece la sazón de una tendencia a la baja en la mayoría de indicadores económicos globales.

Lejos de pretender hacer un análisis del impacto económico que el Brexit ha supuesto o supondrá, debemos anotar que éste no tan solo se describe en términos macroeconómicos si no que también afecta directamente a la sociedad inglesa y, como no, a la nuestra.

“Londres resulta una representación del mundo moderno en sí misma”, escribía Frankie Pizá en nuestro articulo “Tres voces y una misma historia sobre UK“, identificando algunos de los patrones sociales más deprimentes de la capital inglesa que se hacen extensibles a nuestra sociedad.

Slavoj Zizek, en su habitual veloz y asertiva lectura de los acontecimientos globales, justificaría esta frase hablando de la instaurada actitud de la Europa occidental “nosotros contra ellos”, tanto por parte de la derecha como de la izquierda: los primeros siguiendo la senda populista y racista, los segundos huyendo de la tecnocracia de Bruselas y siguiendo la promesa de un mundo nuevo. Identificando ambos planteamientos como problemáticos, el filósofo esloveno propone lo siguiente:

“I remain convinced that our only hope is to act trans-nationally – only in this way do we have a chance to constrain global capitalism. The nation-state is not the right instrument to confront the refugee crisis, global warming, and other truly pressing issues”.

Esa actitud transnacional, precisamente, junto a las nuevas herramientas tecnológicas, es uno de los elementos clave para el intercambio de cultura que vivimos, algo a lo que nos hemos acostumbrado a disfrutar y que a la vez sirve para explicar e intercambiar experiencias y realidades. “Para algunos de nosotros, la música es nuestra toma de contacto con Londres y con cualquier ciudad”, decía Frankie también en el mismo artículo, que habla sobre la música de GAIKA, Babyfather y Skepta.

Siendo estas una pequeña parte representativa de lo que se estaba cocinando a nivel artístico, ¿qué nos estaban diciendo tantas propuestas distópicas, violentas o nihilistas provenientes de una misma ciudad y un mismo tiempo? El síntoma de un malestar racial, económico y, en definitiva, social, que desde algunos sectores de la sociedad ha acabado por sucumbir al populismo fascista del UKIP o, como decíamos con Zizek y quizá en menor medida, a cualquier otra razón. Vistas ciertas actitudes racistas desencadenadas después del referendo británico, Quartz Africa intenta trazar algunas líneas sobre lo que supone formar parte de una minoría en el escenario post-Brexit.

“<<Go home N******s, we just voted you out!>> By the next morning, several other friends had reported being subject to similar verbal racist assaults. By the next evening, there had been so many media reports of racist and xenophobic attacks that social media pages coordinating them had been set up under #PostRefRacism“.

En lo respectivo a la cultura entonces, el Brexit ha supuesto para España una nueva barrera a ese flujo de intercambio entre la sociedad de distintos lugares. Si bien gracias a Internet el acceso a la cultura del mundo esta prácticamente garantizada, sí se alzan nuevos muros para, por ejemplo, el ya complicado mundo de las actuaciones en directo.

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Hemos hablado con Noelia Rodriguez (delicalisten), encargada de programar el DNIT, ciclo de música electrónica con un pie y medio en la experimentación y las nuevas propuestas musicales. Según explica, el 50% de los artistas que traen provienen de Reino Unido, algo más o menos extensible a la demás oferta de música en vivo en España.

Por el momento, las implicaciones legales e impositivas que puede implicar el Brexit no son claras, y tal como dice el agente demanagement Fernando Yanez (Live In Dallas), “nadie sabe qué va a pasar”. A pesar de esto, muchos profesionales del sector ya han empezado a enumerar algunos de los cambios más obvios y previsibles, como los visados individuales de trabajo, que implican más burocracia y son más caros o la declaración de bienes a la entrada y salida del país.

El encarecimiento de las relaciones con el país a la hora de contratar artistas y demás, tiene incidencia directa en la forma que vamos a disfrutar (o no disfrutar) de artistas británicos pero, según Noelia Rodriguez, también ofrece alguna nueva oportunidad. A continuación podéis leer la entrevista que le hemos hecho para conocer de forma más detallada los entresijos del mundo del booking y la organización de eventos musicales, y como el Brexit afectará.

Cual es el proceso para traer a un artista europeo a actuar en España? Y de alguien fuera de la UE?

Noelia: Los artistas residentes en la UE no necesitan tramitar un visado de trabajo cuando actúan dentro del espacio comunitario. Por lo tanto, con reservar la fecha con el grupo o su agente y realizar los contratos y facturas pertinentes, estaría todo en regla.

Los artistas no residentes en la UE sí necesitan un visado de trabajo para poder actuar en España. Para empezar, si quieren actuar aquí, necesitan una carta de invitación de un promotor local. A partir de ahí se deberán presentar una serie de documentos y justificantes de donde van a actuar y, finalmente, si el visado es concedido, pagar el visado de trabajo. Esto supone un trabajo burocrático de presentación de documentos con antelación suficiente, así como unos gastos que irán destinados a pagar dichos visados.

Independientemente de esto, traer a un artista a actuar en España conlleva una retención del 24,7% de su caché.

Qué relevancia tiene la escena británica en España, según tu criterio?

N: La escena británica en España tiene una relevancia muy importante tanto en el Rock como en la Electrónica. Si nos centramos en la Electrónica, podemos hablar de que la escena inglesa es la que más agitada ha estado en los últimos años, actualizando la música electrónica con géneros como el Grime, el Dubstep, Witch House, etc.

En el caso concreto del ciclo que programo en Caixaforum, DNIT, que es un ciclo de música electrónica arriesgada, el porcentaje de británicos es del 50%, el resto se dividen en americanos (22,7%), resto de Europa (22,7%) y Canadá (4,5%). Estos datos reflejan la importancia de los artistas británicos en el caso concreto de la experimentación y la vanguardia. Si hablamos de House y Techno los porcentajes pueden variar debido a la importancia de Alemania y EEUU en estos géneros.

Visados, impuestos de material, etc. Qué tipo de extras hay que sumar en un presupuesto cuando el artista se desplaza desde un estado no comunitario?

N: El visado es un extra que habría que sumar sea grupo o artista “solista”. En caso de ser un grupo con material para actuar, hay que pasar por aduanas y realizar una declaración de entrada y salida de bienes del país para justificar que no se ha quedado ningún bien en el país de destino, este es un cambio importante. También es posible que suba el precio de los vuelos entre GB y la UE, lo cual añadiría un nuevo coste, pero esto a día de hoy no es más que una suposición.

Haciendo una valoración del dinero que cuesta traer un artista británico, qué implica traerlo si sumamos estos costes?

N: En grupos grandes que viajan con material supone un aumento de gastos bastante importante. En el caso de un artista de electrónica que viene con muy poco material, el coste extra sería de visados. En cualquier caso será más caro. Si el grupo tiene varios componentes, técnico de sonido, road manager y demás, sólo el gasto de los visados ya puede ser un factor a considerar por el promotor a la hora de contratarlos porque puede ser un aumento de miles de euros, depende de las personas que viajen, sólo en visados. Con lo cual los grupos emergentes son los que más van a notar este aumento de costes, ya que puede hacer que el concierto no sea rentable para el promotor y por tanto no lo contrate.

Qué implicaciones tiene para la cartelera de un festival? Y para la programación de pequeño y medio formato?

N: En el caso de un festival los más afectados serán también los grupos emergentes. Los costes de los visados y la complicación burocrática para traer a estos grupos va a ejercer un efecto negativo que puede afectar en la decisión del promotor de contratar o no al grupo. Será diferente con los grupos grandes, el promotor los traerá igual, ya que seguirán siendo rentables, pero si los costes suben, habrá un porcentaje del presupuesto menor para invertir en grupos emergentes.

En cuanto a la programación de pequeño y medio formato, será la más afectada cuando hablamos de grupos que no son muy conocidos, ya que los costes son un factor muy importante en la posible amortización y viabilidad de estas giras. En cuanto a los grupos grandes, el aumento de costes será mucho mayor por la cantidad de personas que viajan y el material, lo cual se puede traducir en un aumento del precio de las entradas.

Como puede verse afectada la relación con las agencias, en su mayoría británicas?

N: En principio no tiene por qué verse afectada. A nivel económico y de impuestos, no cambiará nada, por tanto no veo razón por la que esta relación pueda verse afectada.

Como vamos a promocionar nuestros artistas en un mercado tan grande como es el británico?

N: Esa es una gran pregunta, pero no de ahora, de siempre. Cuesta mucho promocionar artistas españoles en Gran Bretaña. Antes del Brexit los grupos españoles ya necesitaban visado de trabajo para girar por Gran Bretaña , así que en ese sentido seguirá más o menos igual. Habría que añadir el tema de aduanas, que será una traba más. Pero en general Gran Bretaña es un país donde es muy difícil tener éxito siendo un grupo musical español, no es imposible, pero desde luego no es fácil.

Cual sería tu conclusión?

N: En resumen, habrá un aumento de costes y burocracia, lo que hará más difícil que los grupos giren. En Inglaterra antes del Brexit ya era complicado para los grupos españoles hacer gira, era complicado antes y lo seguirá siendo ahora. En cualquier caso, los festivales británicos suelen contratar a grupos británicos en unos porcentajes altísimos, un 80% aproximadamente en el caso del Rock y la Electrónica. Así que en ese sentido no creo que haya gran diferencia.

En cuanto a artistas ingleses que vengan a girar aquí, igual ahí sí está la diferencia. Esto tiene su lado bueno y malo. Por un lado es una oportunidad para apoyar los grupos españoles en los festivales, ya que tenemos grupos aquí de sobrada calidad, y toda esta situación podría ejercer un efecto positivo para ellos. Pero por otro lado, poner trabas y complicaciones a la movilidad de los grupos para que vengan a España siempre es una pérdida. Si ya era difícil antes ver a ciertos grupos más especiales, menos comerciales, fuera del circuito de los festivales, ahora lo será más aún, y eso es negativo para la cultura de la música. Se tenderá a traer a grupos más grandes, más conocidos y más fáciles de rentabilizar en taquilla.

Otro dato a considerar es qué va a pasar con la libra, ahora mismo ha bajado, con lo que es más barato contratar a un artista inglés o viajar haciendo gira por Inglaterra si se trata de un grupo español. Estamos en un estado muy temprano y no sabemos cómo se estabilizará la libra, pero también será un factor que tendrá su importancia, veremos qué pasa.

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